El martes 28 junio, se consumó lo que venia siendo una amenaza desde 2007!
Se le puso punto final a la Carrera Diplomática, como institución del Estado Venezolano para contar con los mejores profesionales al servicio del país en su representación internacional.En el futuro, esto podrá revertirse, pero el costo actual es demasiado elevado, algunos no vieron mas allá de su quincena y de su ultimo, o de su mensualidad en dólares con un mes de aguinaldo en dólares también, y prefirieron callar y bajar la cabeza, arrastrados a los jefes de turno, hoy su vida profesional depende del arbitrio, o arbitrariedad del PSUV.
Mi amor por la Cancillería, por la actual, se rompió hace años, pero no por ello deje de luchar para mantener de pie las instituciones, pensando especialmente en las nuevas generaciones, en los terceros secretarios, esos a quienes nunca ratificaron, y esos que según la ley aprobada anoche, no podrán ingresar jamás, pues el ingreso ya no es mas por concurso, violando abiertamente la Constitución Nacional.
Un Jurado Calificador le ponía coto a los atropellos, bien fueran estos por simpatías o por antipatías personales de un superior hacia su subordinado, mi ascenso al rango inmediato superior nunca obedeció al color carmesí de mi camisa, ni a mis lecturas descontextualizadas de autores socialistas o marxistas.
Son muchas cosas las que transitan por mi cabeza y por mi corazón en este momento, pero no es impotencia precisamante, yo hice siempre lo que pude, y muchos de mis compañeros de camino también lo hicieron, pero en este momento los nombres que se me vienen a la cabeza, son los de aquellos acomodaticios de oficio, cobardes de espíritu, pobres de alma, quienes ahora, como yo, sufrirán las tropelías de la discrecionalidad de sus superiores.
Bienvenidos todos al corral de los atropellados, solo que de este lado estamos los que con dignidad transitamos el sendero, y del otro lado, pues, ustedes saben quienes son!
Venezuela sigue existiendo.